La perfección es un concepto relativo, alguien es perfecto cuando es el mejor, cuando nadie puede superarle, pero es imposible no fallar, que algo salga mal, que justo en el momento indicado cuando no se puede permitir que nada se tuerza, es ahí cuando metemos la pata.

Pero mejor que ser perfecto es errar y aprender, reirse de nosotros mismos. La perfección es aburrida, lo divertido es intentar ser el mejor cayendo una y otra vez con la misma piedra hasta que una vez de la que te levantas te dices no a ti mismo y realmente no sabes si esta vez te lo dices de verdad o volverás a verte otra vez en la misma situación.
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